Pasa por mí lo que no habré igualado

Después que pasa y que ya no aparece

Su ausencia sólo soy, que permanece.

Jorge Cuesta

Motel/ por Graciela Gayón Domínguez/ dic 2002

  Habitaciones con fuga de libertad, con vistas de infinito,  que permanece en un cuarto infinito y es desadorno la locura.

     Cuatro paredes con riguroso espejo para agrandar los sueños y a puerta cerrada

evitando los  terceros, tal cual magia, somos lo que somos y lo que nos da la gana ser ...sin quererlo, honestos, somos honestos.

     Cuatro paredes, sólo esta vez son mudas, entienden cansancio y te dejan soñar... hasta dormir...

Si no es huida,  será la angustiosa búsqueda del extrañamiento, el desapego, recuperar el  cansado asombro cotidiano.

Sentir algo semejante a la repetición de un sueño, sedado, esperado, representando siempre distintas escenas, con luces, sin luces amarillas.

Al llegar

Enciende fuego en el Motel a dos grados bajo cero,la nieve quema bajofluir, lo tenue, el vacío,

 las penas perdidas y el silencio, tu silencio .

 Luz derramada, gatea y cae al desaliento sin las ficciones vanas.

Esté es mi barco y es así, pero navega dejando puertos y a contra viento sobre la espuma de los días, lúdica y fascinante, trágica y descabellada.

El enfrentamiento es descalabro al equilibrio,  al despertar, mermando el tiempo destructor burla tu risa. Vida.

      Agotados de  la  tanta Realidad este motel es un desliz cargado de intensa esencia, Romántico desliz que se mezcla en las sabanas de cada habitación, memoria ficción bajo fricción, sin duda fuego, pasión al límite liberada.

Disparos tuyos todos,  a camino,  la ruta animal bordeando el instinto primigenio, donde se va cuando se ha ido, furia de ancestros resguardan levedad.

           Y todo en la mirada otra vez, sin límite te limitas a ilimitar tu vuelo, dejando atrás ocurrencias presas de la razón, observando la revocabilidad de los vuelos a partir de cero y con desvíos provocados por la oscuridad, se monta.

Motel con baldosas de fuego, erótico tras  desatinos y caducas intenciones, construyendo un nuevo camino de mánticas palabras al suspender las alas, ruptura del conocimiento creyendo... en la abreviatura... Seguir la ruta animal... ave en alas nuevas, delfín  de angustiado navegar sin vela en  baja mar... será el voraz león en disputas con el tiempo.

Magia mezcla alquimia, cuatro elementos básicos en juego, desplegar  en abanicos su imaginario poético, tan propio, deconstrucción constante, visto el otro y con el otro... sin el otro....

         Adónde, apenas vienes, de diferente ausencia

Es de igual de ausencia cesa. Entrelazo mi propia distancia en un instante más grande

al unísono de la voz.

Motel de enigmas, fetiches y amuletos...cada habitación recorrida...

me imagino; se mira solo azul a solas...Internamente sumando la amplitud del mar.

Sin tanta Realidad, las paredes del Motel sollozan ante el romántico desliz de la mirada que deja un dejo de baja.

 Hasta ahora lejos de fallar la prueba es su mirada atenuada por palabras y nostalgia infantil.

                 Nostalgia de dos veces. Distancia de dos veces.

Instinto profundo con posibilidad de seguir la ruta animal  y descansar dejar en el Motel.

                 En un sin fin...

gracias por compartirlo.

Graciela Gayón Domínguez.

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