FRATTA / Harta Fidelidad con Sonido Etéreo

El Motel de Fratta

por David Cortés
La Mosca en la Pared /año 10 # 72 / Julio 2003
 
 - Con su quinto álbum, este peculiar música y compositor nos regala una obra atmosférica, transparente introspectiva.
 
La creación de Fratta está marcada por circunstancias literarias. hace un par de años, cuando Realidad (intolerancia, 2000) había recorrido algunos caminos, el compositor hablaba de sus próximos planes. decía, entonces, que en mente esperaban una dupla de proyectos, un par de trabajos titulados El Circo y La ruta Animal. Hoy tres años después, las canciones de finalmente han cesado su viaje para encallar en un nuevo disco titulado MOTEL (discos antídoto, 2003), el cual significó, en palabras de su autor, "encontrar un lugar donde escucharme. Quiero saber qué pienso, quiero saber quién soy, a dónde voy y qué estoy diciendo, entonces en la carretera encontré ese espacio".
 
La señal de la carretera
Fratta ha dado a luz el quinto trabajo de su trayectoria, un disco con el cual celebra diez años de carretera discográfica y veinte como músico profesional (el 5 de febrero de 1983, con una banda llamada arttefacto, subió por primera vez a un escenario). Es un quinto disco que no estuvo exento de avatares y el cual, como decíamos, tuvo una ayuda de la literatura. " De repente me perdí y se me perdió el disco. No entendía qué quería hacer, a dónde iba, por qué lo estaba haciendo; ni siquiera sabía si tenía qué hacerlo. Entonces me topé con un libro maravilloso que se llama La Música del azar de Paul Auster.  Allí encontré esta cuestión de cómo te plantea la vida el azar. Y es que de repente te planteas muchas cosas, pero la vida te marca otras y nada más claro que una carretera para señalarte lo que es el avance; es una dirección la que lleva y la vez no sabes a dónde vas.  Es un camino incierto y a la vez definido, muy distinto a la vida. En ese ambiente de pronto oí el disco y creo que por eso el Motel está construído desde un punto más íntimo".
MOTEL, en lugar de ser un lugar estático, es un viaje por carretera, una travesía de trece canciones en la cual, además, encontramos sonidos incidentales. Entre canción y canción se escuchan ruidos, el sonido de carretera: hay puertas que se abren, se cierran, música de un radio, así como otras atmósferas. Y al final de ese viaje se encuentra el motel que da título a la obra.
Paulatinamente Fratta ha cionstruído una obra en la cual el balance entre letra y música se ha hecho cada vez más consistente. Si en Romántico Desliz (BMG, 1993), su ópera prima, las letras eran más ambiciosas y rebuscadas, ahora la economía de palabras es fundamental para equilibrar cada uno de los temas. Y es que a lo largo de cinco álbumes (más otros tres que pueden adquirirse en mp3.com: Alto al fuego - composiciones que no se encuentran en uno solo de sus discos-, Bichos y palomas, - temas registrados en vivo con la participación ocasional de amigos- y Demonios en el jardín - demos y versiones), el cantante se ha acercado a la madurez, no sólo interpretativa, sino también en la composición.
 
Una tranquilidad degustable
 
MOTEL, por otra parte, se escucha muy asentado, pues a diferencia de otras producciones, esta es la primera vez que la banda que lo grabó es la que ha tocado con fratta desde hace dos años: Julio Díaz ( Batería - Santa Sabina), Eduardo Dyer (teclados, Héctor Page ( Guitarra) y el Sr. González ( Percusiones). Es un quinteto que se ve realzado por las aportaciones de Malena Durán (voz) y Jorge Luri ( Contrabajo) y alejandro Otaola y miguel Góngora en guitarra.
Uno de los principalñes cambios que notamos en Motel es la presencia de Batería: "eso le da toda una vuelta al sonido con respecto a Realidad. creo que es una continuación y los dos discos se hablan hablan muy bien, pero MOtel es un poco más bluseado, más lánguido, más tranquilo".
Se trata de una tranquilidad degustable, un universo en el cual es necesario estar atento a cada uno de os sonidos. Una a una, las canciones nos envuelven e invitan a entrar a esos lugares íntimos y recónditos que forman parte del creador, del músico que al ver en retrospectiva su carrera se encuentra en posición de hacer un balance: "siento que como músico he crecido, pero sobre todo es en las letras donde he logrado concretar muchas cosas y ser un poco más fino en el uso del lenguaje para no caer en lo trovero. Logro seguir siendo coloquial y creo que las ideas más concretas, un poco más universales, sin por ello dejar de ser íntimas" finaliza.